Las comidas típicas de Santander, en Colombia,
están claramente influenciadas por la cultura indígena. Esta gastronomía es de
las más reconocidas en el país gracias a la variedad de platos y al respeto
hacia las tradiciones culinarias indígenas, que aún perduran.
Los indígenas basaban su alimentación en verduras,
especias, hormigas, pescado y, en menor medida, carne.
A partir de estas tradiciones fue construida una gastronomía exquisita, a la que se han incorporado nuevos elemento para enriquecerla.
Por ejemplo, la carne apenas tenía importancia entre los indígenas; en la actualidad sí forma parte de la gastronomía regional.
Esto se debe a la evolución de las costumbres y a la utilización de nuevas técnicas al momento de cocinar.
Hormigas culonas
Como el propio nombre indica, este plato se prepara con hormigas asadas. Es un plato bastante curioso y muy buscado por los turistas más intrépidos.
Para su elaboración se utilizan hormigas reinas del género Atta, capturadas solo durante nueve semanas al año, en temporada de lluvias.
Una vez están limpias, se condimentan y se asan. Según algunos relatos, este plato tiene efectos estimulantes.
Mute
Aparte de las carnes y pescados, las sopas son también muy características de la gastronomía de la región de Santander.
El mute es una sopa bastante contundente, ya que cuenta con una amplia variedad de ingredientes.
Los más destacados son la costilla de res, cerdo y callo, mezclados con varios tipos de granos (como garbanzo y maíz), papas, yuca y especias.
Su preparación requiere mucho tiempo y es un plato muy flexible para crear nuevas variantes, añadiendo o sustituyendo ingredientes al gusto.
Petitoria
Este plato está entre los más tradicionales de la gastronomía de Santander. Tiene como base las vísceras y la sangre de la cabra.
Se asemeja a una tortilla por su forma, y también porque lleva huevo, migas de pan, queso, arroz y otras especias. Normalmente es utilizado como acompañante de otros platos fuertes.
Carne oreada
Este puede ser considerado el plato más clásico de la cocina de Santander. Para prepararlo es necesario sazonar previamente la carne con especias, sal, limón y, si se desea, cerveza.
La carne se deja secar durante varios días para que pueda marinar y absorber al máximo todos los jugos y condimentos.
Es un plato que se puede encontrar en cualquier bar o café local de Santander.
El tamal es otro plato representativo de la comida típica de Santander. Los tamales son una herencia indígena que está presente en muchas regiones de América como México, Centroamérica, el Caribe y Sudamérica.
En todas estas localidades son tan similares que no se puede establecer su verdadero origen.
Los tamales santandereanos, como es usual en este tipo de platos, utilizan el maíz como ingrediente principal.
Con este se elabora la masa dentro de la cual se coloca el guiso y demás ingredientes. Estos se cocinan envueltos en hoja de plátano, que es otra técnica indígena.
5-
Cabrito
Para muchos, este plato es el más característico de
la gastronomía de Santander. Sus orígenes se encuentran en el mestizaje español
de ciertas zonas de Colombia.
Sea cual sea la forma de preparación (al horno, a
la brasa o guisado), las partes de la costilla y piernas siempre deben llegar a
la mesa con un aspecto suculento y dorado.
Como cualquier otro plato de este género, la carne
de cabrito pasa por un proceso de marinado de al menos ocho horas.
Se cocina preferentemente en una olla de presión,
para que quede más tierna. El punto de cocción y las especias son los
responsables de dar la textura y el sabor adecuados a la carne.
Suele acompañarse de yuca con salsa criolla, arepa
de Santander, pepitoria o una ensalada.





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